Category Archives: Dansa/ballet

AfriKa d’Ivori*

Dimarts 17 de maig, de 12:00 a 13:00, al Teatre Ignasi Bonnin del nostre institut Jaume Vicens Vives (Girona), assistirem a una audició en directe: “ÀfriKa d’Ivori”. Es tracta d’una combinació de percussió, cançó tradicional i dansa de la música africana. Vídeo.

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Piano gegant

El curs passat alguns/es ens preguntàveu si es podien comprar els pianos gegants dels vídeos que us proposava a l’article “Divertim-nos!” pubicat en aquest mateix weblog (+info). Doncs ja sabem on!Però em penso que haurem d’esperar al Tió, al Pare Noel o als Tres Mags d’Orient, a veure si ens el porten!+ info: compra del producte

Ma Mère l’Oye

En plenes festes nadalenques, unes diades tradicionalment marcades per l’intercanvi de bons desitjos, us volem fer arribar els nostres amb l’obra Ma Mère l’Oye de Maurice Ravel, una suite musical basada en contes populars. Pensem que la màgia i la fantasia amb la què ens parla poden obrir-nos una via que ens permeti imaginar un món més just i solidari que podríem intentar construir entre tots!

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El silencio sonoro de John Cage

La Vanguardia, 14/10/2009, pp. 2-5.

Su música se liberó de la escucha. Bebió del dadaísmo y del budismo, y creó nuevas bases para el arte impuro.

1. Ecología sonora y tecnoanarquismo. La escucha de un poeta

por Carmen Pardo Salgado. Doctora en Filosofía.

Quiero una música que me libere de mi escucha, decía John Cage en una ocasión. Expresaba así la necesidad de abandonar la intencionalidad en la composición y en la escucha. Durante toda su vida, John Cage no hizo más que liberarse de su escucha y para ello tuvo que convertirse en un poeta. Su actividad de música, pintor, micólogo o pensador, surge de una actitud poética que tiene como eje la disciplina del desinterés, pues se precisa una gran disciplina para dejar de lado el mundo de las intenciones. Componer música será, para él, un divagar desprovisto de equipaje; un errar como puede ser el que atraviesa una vida. Y es que para este músico, es sabido, no hay distinción entre el arte y la vida. Con esta indistinción, su planteamiento de la ecología sonora y del tecnoanarquismo aparece como los dos extremos de una cuerda que vibra con la tensión de su actividad poética.

La ecología sonora que Cage propugna parte de la sustitución de la idea de dominio por la de escucha. Si el proceso, se nos dice, consiste en dominar la naturaleza, en las artes -si es que hay progreso- se tratará de escucharla. (…) Cage ama todos los sonidos, también los ruidos de la ciudad. Su naturaleza es su entorno. Escuchar la naturaleza no es entonces distingir entre sonidos naturales y artificiales, sono acoger todos los ruidos del mundo hasta percibir que el silencio no es más que la escucha de lo intencionado.

(…) La imitación de la naturaleza consistirá en la producción de la simultaneidad, de procesos abiertos a la multiplicidad, como se muestra en obras como Child of tree (1975) o Inlets (1977). Esta apertura es para Cage una poesía de posibilidades infinitas. (…) La naturaleza no parece tener una partitura prefijada, John Cage tampoco.

La actitud poética que abre el mundo de lo posible sitúa a Cage en las antípodas de una ecología sonora entendida como espacio de demarcación entre sonidos deseados e indeseados. Su planteamiento le aleja del trabajo de R. Murray Schafer, quien se inspira en la afirmació de Cage según la cual la música está hecha de sonidos, de todos los sonidos que se escuchan en nuestro entorno, tanto si nos encontramos en una sala de concierto como si no. Pero más allá de sus análisis del paisaje sonoro, el objetivo de Shafer es la remodelación de los entornos para hacerlos satisfactorios. La distinción entre natural y artificial resurge tímidamente en una ecología acústica, la de Shafer, que puede convertirse en una actividad normativa.

Liberarse de la propia escucha supone alejarse, justamente, de toda actitud que pretenda imponer un entorno sonoro y un modo de escucha. Esta convicción que orienta su ecología sonora se halla presenta asimismo en el planteamiento cageano del tecnoanarquismo.

(…) Cage (…) considera (…) que es necesario pensar en términos de un sistema económico planetario y (…) que la era de la comunicación electrónica hace de la técnica una prolongación de nuestro sistema nervioso central. En consecuencia, la tecnología implica una modificación de la inteligencia, al tiempo que se presenta para el música como un elemento capaz de conducir a la igualdad social y de restituir la armonía con la naturaleza.

La abundancia de información que procura la tecnología producirá, para Cage, el debilitamiento del Estado. No se trata de alcanzar un gobierno mejor, sino de erradicar toda forma de gobierno. Si el Estado es abolido, se puede proponer una anarquía sin policía. Para ello, es preciso distinguir entre gobierno y utilidades, y dejar de pensar en las utilidades como en una formad e gobierno. La música de John Cage contienen ya esa distinción. A través de la introducción del azar en la composición, de la ausencia de un director, de partituras que abren procesos de determinados, del tiempo como estructura vacía en la que cualquier sonido puede acontecer y mucho más. A través, en suma, de la inteligencia y no de un encarar el sonido normativamente, músicas como sus Études australes (1974), que enseñan la resolución de problemas imposibles, son un buen ejemplo.

Se trata de llegar a una situación en la que nadie diga al otro lo que se debe hacer. (…) De ello dan cuenta obras como Etcetera (1973), en la que hay directores de orquesta pero en la que los músicos pueden decidir ser dirigidos o no. (…)

La tecnología por sí sola no es suficiente, pero abre otros espacios de medida. La tecnología contribuye a moverse en esa poesía de posibilidades infinitas, pero hay que ponerse a la escucha para que no se concierta en un juego de intencionalidades. (…) Con la inteligencia que requiere de una disciplinar extrema, John Cage indica el camino para liberarse de una escucha que sólo se orienta por ansia de dominio. Liberados de esa escucha, tecnoanarquismo y ecología sonora pueden ser los dos extremos de una cuerda en vibración que permita, tal vez un día, habitar el mundo en su totalidad.

2. El ruido y el silencio

por Manuel Guerrero

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(…) Antes de morir, Cage presentó, en 1991, la instalación Essay y una selección de sus dibujos sobre papel realizados com piedras y humo en el Espai Poblenou de Barcelona. (…)

Músico, escritor, performer, artista inclasificable, micólogo, John Cage ha sido, probablemente, uno de los compositores y creadores más influyentes de la segunda mitad del siglo XX. Después de estudiar, entre otros, con Cowen y Schönberg, Cage inicia su trayectoria singular como compositor, ensayista e inventor de nuevas sonoridades.

“Creo que uso del ruido para hacer música continuará y se incrementará hasta conseguir una música producida con la ayuda de instrumentos eléctricos”

afirma en 1937, en el manifiesto El futuro de la música: credo. En 1939 compone Imaginary landscape núm. 1, la propera obra electrónica conocida, y en 1940 construye su primer piano preparado.

A partir de 1944 comienza a colaborar con el bailarín Merce Cunningham com quien compartió una fértil relación personal y creativa hasta su muerte.

  • Vídeo 5. Rondo (1997) (1’35)

En 1952 realiza en el Black Mountain College sus primeros happenings. Del mismo año es quizás su composición más conocida, su obra silenciosa 4’33″. Durante cuatro minutos y treina y tres segundos el pianista se limita a abrir y cerrar la tapa del piano. El sonido y el ruido existentes en el espacio del concierto constituyen la música que deviene pura duración de la escucha.

El dadaísmo y el budismo zen fueron dos de sus influencias más reconocidas. Sin duda, fue su relación con  Marcel Duchamp una de las que marcaron de una manera más profunda su trayectoria musical, artística e intelectual. (…)

Pensar la obra de John Cage es pensar la música y el arte de hoy, de ayer y de mañana.

3. En un circo de tres pistas

por Sandra Skurvida. Comisaria independiente e investigadora.

John Cage significa cosas diferentes para muchas personas, pues cada una encuentra en él aspectos que son relevantes para sus diversos intereses, desde la música hasta la poesía pasando por el arte, desde la micología hasta la nanotecnología. Esta diversidad se ve unificada por al menos un principio común: el interés por un encuentro casual liberador y la disposición a modificar los propios hábitos y convicciones. El propio Cage citó a menudo una frase del compositor francés Erik Satie, que fue una gran influencia en él: “Si alguien encontrara algo nuevo de verdad, volvería a empezarlo todo”. El azar hace las veces de cambio de agujas: nos encontramos haciendo los encargos del día, algo o alguien nos detiene y nos desvía de nuestro camino. Y esto se aplica al movimiento de las partículas y las multitudes, así como a la trayectoria de una idea.

Johna Cage utilizó en sus composiciones el potencial liberador del azar y la trascendental pausa que se produce antes del cambio. Detenerse durante un momento y no hacer música con el fin de ser capaces de escuchar la música que no se hace, pero que siempre existe, fue la premisa de una icónica composición, su pieza silenciosa titulada 4’33″. A partir de ahí, la composición de Cage evolucionó desde la acentuación de la pausa hacia el énfasis en la multiplicidad, incluyendo cuantas diferencias fueran posibles en un número cada vez mayor de encuentros. Este desarrollo acercó el ámbito del arte al ámbito de la vid como se manifiesta a finales del siglo XX y principios del siglo XXI.

Desde muy pronto, Cage encontró paralelismos entre la vida y el arte tal como lo veía en el teatro; en especial, en la estructura de un circo de tres pistas, donde en un mismo tiempo y en un mismo espacio se producen actos múltiples, pero que no están relacionados de modo casual entre si. Cage también evocó el circo textual de Jame Joyce, donde se rozan palabras, objetos y fragmentos de información y donde se mezcla y choca la multiplicidad de las cosas; y de ahí su Musicircus, que funde las palabras museu y circo,e incluso el títol de su exposición Rolywholyover.

Como el circo de tres pistas, la exposición es un lugar donde se yuxtaponen diferentes objetos y se observan sus encuentros. (…) Todo visitante de la exposición vio su propio Rolywholyover y tenía a menudo una historia diferente que contar. (…)

4. “Esto no es música”. Impura, compleja, imprevisible

por Luís Nacenta. Matemático y musicólogo.

En una entrevista rodada en 1981, John Cage declara que en los inicios de su trayectoria creativa los músicos rechazaban por lo general sus piezas, diciendo que aquel no era modo de componer y que “no sabían qué hacer con ellas”. Por el contrario, los bailarines -el recientemente fallecido Merce Cunningham en primer lugar- las aceptaban agradecidos como acompañamiento de sus coreografías.

El estrecho vínculo que durante toda mi vida me ha unido a la danza es la causa principal de que mi  música haya sido usada en la sociedad. (J.C.)

Tal interés por el uso social de su música demuestra la concepción que Cage tenía de este arte como algo impuro, profusa y fecundamente contaminado por los estímulos visuales e imbricado con les demás aspectos de la vida en común.

El método por el que Cunningham y Cage organizaban su labor creativa no buscaba, en efecto, la coordinación, sino el solapamiento y la interferencia. Tras acordar un marco temporal común, más o menos definido según las ocasiones, trabajaban de forma independiente. La música no se unía a la coreografía hasta el momento del estreno. Cunningham y los demás bailarines la oían entonces por primera vez. Por este procedimiento, lo visual y lo auditivo no se confirman y secundan, sino que se contaminan e interpenetran en un juego cuya fortuita riqueza jamás podría lograrse a partir de un criterio formal previamente establecido, por complejo que este fuera.

Podemos caracterizar este modo de proceder como el abandono de la modalidad artística tradicional, en que el autor trabaja el material desde dentro, dando forma a sus múltiples detalles hasta completar un todo orgánico, a cambio de la organización del material desde fuera, mediante la concepción de una estructura abstracta dentro de la cual los movimientos y los sonidos se distribuyen de un modo no del todo previsible. No es casual la frecuente intervención, en dicho proceso, de complejas configuraciones numéricas. ¿Qué es la matemática, al fin y al cabo, sino el arte de tratar la materia sin ensuciarse las manos? La danza no puede llevar tal exteriorización hasta las últimas consecuencias, porque en el interior de esa estructura abstracta no puede dejar de haber un ser humano, el bailarín. La música, en cambio, sí la ha cumplido de forma radical, gracias a la aparición de los medios electrónicos de grabación y generación de sonido, que la han emancipado de los condicionantes que impone el instrumentista.

Los medios electrónicos de grabación y generación de sonido han emancipado la música de los condicionantes que impone el instrumentista.

La obra de Cage no se restringe al uso de la nueva tecnología. Bien al contrario, echa mano, con una promiscuidad fecundidísima, de cuantos recursos antiguos y nuevos puedan contribuir al descubrimiento de campos creativos inexplorados. ´(…)

No faltará quien afirme, ante piezas de estas características, que “esto no es música”. También en el siglo XIX se cuestionó que los productos de la fotografía fueran arte. (…) La afirmación “esto no es música” es indicio de la profunda transformación que la noción de música experimenta desde que aparecieron los primeros medios electrónicos de tratamiento y generación del sonido.

Black or White

  L’artista nordamericà Michael Jackson va morir el passat 25 de juny. Personatge de vida excèntrica, va debutar en el món de la música als quatre anys, i va ser tot un referent de la música pop en els anys vuitanta.  

Font de la imatge: Wikimedia Commons.

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De la vida a la mort

 

Avui es commemora el 127 aniversari del naixement del pianista, director i compositor rus Igor Fedorovich Stravinsky (1882-1971). Aquest músic es caracteritza per la seva constat evolució artística (neoclassicisme, atonalisme i serialisme) d’acord amb l’època canviant en la què va viure, i per la incorporació d’estil i influències de músiques com la tradicional russa o el jazz. La seva producció musical abarca obres orquestrals, de música de cambra, per a piano, ballets i música vocal, tant òperes com peces per a cor o per a solista i acompanyament instrumental.

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La Patum de Berga

La Patum és una festa tradicional que anualment es celebra a Berga (comarca del Berguedà). Els actes festius duren cinc dies i coincideixen amb la setmana de Corpus. El 2005 la UNESCO la va declarar Patrimoni Oral i Immaterial de la Humanitat.

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Händel, l’estrella del Barroc

El passat 14 d’abril es va celebrar el 250è aniversari de la mort del compositor del barroc Georg Friedrich Händel (1685-1759), un músic nascut a Alemanya però que va adoptar la nacionalitat anglesa.

Ahir, el programa Millennium de TV3 va estar dedicat a aquest músic.

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Mira com ballava… (i com!)

El proper 29 d’abril celebrarem el Dia Internacional de la Dansa. Malahuradament, aquest any estarà tenyida pel dol perquè avui acaba de morir  Frankie Manning.

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Baila, baila morena!

Gràcies Lurdes per compartir tot allò ple d’enginy que ens dóna una visió del món que ens arrenca un somriure dels llavis i ens arriba al cor.

Una de rossa i l’altra de bruna?… Què tal si hi posem una mica de música?… A mi se m’han acudit aquestes dues cançons: “Baila morena” de Julio Iglesias y “Baila, baila morena” (Sexy Thing) de Zucchero.

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