La prisa y el silencio

10 07 2010

de Luis Racionero. Extracte de l’article publicat a Cultural. La Vanguardia, 13/05/2010, p. 15.

“.. El lujo máximo de la época fantástica en que vive Europa desde la revolución industrial es parar. Estarse quieto. No seguir corriendo.Estamos en la civilización de la prisa y nuestro lujo empieza a ser el sosiego. Nos evadimos en la acción, borrachos de actividad, la resaca es quedarse quietos y no hacer nada…


La revolución industrial avivó el paso de todos los transportes, extendió el ámbito de las comunicaciones hasta llegar a la aldea global y la red instantánea. La red está comenzando a abolir la noción del tiempo lineal y en ello consiste la mal llamada posmodernidad…

La modernidad empezó en el siglo XVIII con la crítica como medio filosófico, la revolución industrial como método político y las vanguardias como método artístico. Lo que distingue nuestra época es el cambio en la noción del tiempo, que modifica estos tres métodos de la modernidad.  Con el rechazo del tiempo lineal, el fin de las vanguardias y el fin de Hegel, que no el fin de la historia, lo que se manifiesta es el fin de la concepción judeocristiana del tiempo lineal: pecado-lucha-salvación…

El ruido en nuestra civilización es físico y mental. Físico en el tráfico y los taladros; mental en la entropía informativa cansada por el exceso de noticias y opciones. El ruido físico lo arreglará la tecnología cuando salga de esta fase actual prehistórica con aviones que caen y coches que chocan. Los motores eléctricos eliminarán el ruido del tráfico.

Pero el ruido informativo -que no informático- será más difícil de eliminar, porque ante el desorden entrópico de las noticias sólo caben los filtros del criterio que no se adquiere en internet, sino en las aulas universitarias o el ágora pública, por no decir en autores como Montaigne o Shakespeare. El silencio y la quietud son los desiderata pendientes y, por lo mismo, criterios en sí para evaluar tecnología y tendencias. Prisa y ruido -sound amb fury- hemos tendo más de lo tolerable, hasta el punto que las neurosis del siglo XX han sido la ansiedad sucediendo a la angustia. ¿Por qué no un poco de calma y silencio para empezar a disfrutar de la vida, que sólo cuenta un número dado de pulsaciones o instantes? Un número contado de pulsaciones, por más que corramos.”

Pensado en la vacaciones, leed también el artículo de Carlos Mínguez: “Movimiento ’slow’: ¿por qué vivimos con tanta prisa?”.

¡Que disfrutéis de vuestro tiempo libre!


Actions

Informations

Leave a comment

You can use these tags : <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>